¡Qué hacés, gente! Soy Alex y hoy me saqué las zapatillas para hablar de algo que nos vuelve locos a todos los argentinos: las figuritas del Mundial. Porque aunque mi corazón late al ritmo de los maratones, también se acelera cuando pienso en la Scaloneta y en completar ese álbum que nos hace volver a pibes.
La locura de las figuritas del Mundial 2026: un ritual que ni el tiempo ni la economía pueden romper
Che, ¿vieron que ya salió el álbum del Mundial 2026? Como siempre, la fiebre ya arrancó y no hay bolsillo que se salve. Pero este año la cosa viene más picante que nunca, porque mientras nosotros estamos acá pensando cómo completar el álbum, ir al Mundial se volvió un sueño casi imposible para el laburante promedio.
Mirá, te cuento la posta: llenar el álbum de figuritas sigue siendo ese ritual sagrado que nos une como país. En cada esquina de Buenos Aires, en los kioscos de Tucumán, en toda la Argentina, pibes y adultos haciendo lo mismo: “¿Tenés figuritas del Mundial?”. Es como un mantra nacional que ni la inflación puede parar.
Lo flashero es que mientras el precio de las figuritas se fue a la mierda (¿vieron lo que sale el paquete ahora? ¡Una locura!), el verdadero lujo se volvió soñar con ver a la Selección en vivo en Estados Unidos. Y acá es donde la cosa se pone áspera.
El Mundial 2026: un sueño que cuesta 10 sueldos argentinos
Según un informe de Focus Market que estuve chusmeando, ir a ver los tres partidos de la fase de grupos de Argentina en el Mundial 2026 nos saldría la módica suma de… ¡U$S 7.850! Sí, leíste bien, casi 8 lucas verdes para ver a Messi y compañía contra Argelia, Austria y Jordania. ¿Y sabés qué es lo más jodido? Un argentino promedio necesita 10 sueldos completos para pagarse ese viaje. ¡DIEZ SUELDOS, LOCO!

El combo incluye:
- Entradas: U$S 840 por los tres partidos (si conseguís a precio oficial, porque en reventa olvidate)
- Hospedaje: U$S 4.100 por 10 noches con desayuno
- Morfi y gastos varios: U$S 1.610
- Traslados y vuelos internos: entre U$S 1.300 y U$S 1.450
Y si querés la experiencia VIP, preparate para desembolsar más de 12 mil dólares. ¿Entendés por qué digo que es un delirio? Mientras tanto, un austríaco (rival nuestro en el grupo) necesita apenas 2,8 sueldos para el mismo viaje. La desigualdad a full, como siempre.
La brecha mundial: cuando el fútbol se vuelve lujo de primer mundo
Damián Di Pace, el director de Focus Market, tiró la posta: “La Copa tiende a concentrar público de economías desarrolladas o de altos ingresos, reforzando la desigualdad en el acceso a los grandes espectáculos deportivos globales”. Y tiene toda la razón. El fútbol, ese deporte que nació en los potreros y era del pueblo, ahora es cada vez más para los que tienen la tarasca.
Para que te des una idea de cómo se fueron a la mierda los precios: desde el Mundial de USA 94 hasta este de 2026, las entradas aumentaron un 1.258% en dólares. ¡MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y OCHO POR CIENTO! En el 94, el precio promedio era de U$S 250, y ahora se proyecta en U$S 3.395. Y ni hablar de la reventa, donde los valores pueden triplicarse.

Las figuritas: el consuelo accesible (aunque cada vez menos)
Y acá es donde volvemos a nuestras queridas figuritas. Porque si bien ir al Mundial es un delirio económico, al menos nos queda el álbum, ¿no? Bueno, también ahí la cosa viene complicada. La inflación no perdona ni a Messi en papel.
Desde Sudáfrica 2010 hasta Qatar 2022, el precio de la camiseta oficial de la Selección aumentó un 6.714%, pasando de $249 a $16.999. Y para este Mundial 2026, ya alcanza los $149.999, un 782% más que la última. En total, en los últimos cinco Mundiales, el precio de la casaca acumula una suba del… ¡60.141%! Sí, no me equivoqué en los ceros.
Con las figuritas pasa algo similar. Si en 2010 podías comprar varios paquetes con lo que costaba un café, hoy necesitás un préstamo del FMI para llenar el álbum. Es jodido, pero seguimos cayendo en la tentación porque, ¿qué sería de un Mundial sin el ritual de las figuritas?
El caso Jorge Comas: cuando la gloria se desvanece
Y mientras hablamos de sueños mundialistas y figuritas caras, no puedo dejar de mencionar una historia que me partió el alma estos días. Jorge Comas, un crack que brilló en Veracruz y Boca Juniors, hoy está prácticamente en situación de calle según reportan varios medios.
Este tipo que fue campeón de goleo en Argentina en 1985 y que la rompió en México, hoy deambula por las calles de Veracruz en condiciones precarias. Después de algunos problemas con la ley y episodios de violencia, su vida dio un giro dramático.
Lo menciono porque me parece un paralelismo brutal con lo que estamos hablando: el fútbol es gloria efímera, y mientras algunos jugadores actuales valen más de 200 millones de dólares (como Mbappé o Haaland), otros que fueron ídolos terminan en la miseria. El contraste es devastador y nos muestra otra cara de esta desigualdad en el mundo del fútbol.
¿Vale la pena el sacrificio por un Mundial?
Mirá, yo soy un apasionado del deporte. Corro maratones, me gasto fortunas en zapatillas (no le digan a mi novia cuánto salió el último par), pero incluso a mí me parece una locura gastar 10 sueldos en ir a ver tres partidos. Por más que sea la Scaloneta, por más que pueda ser el último Mundial de Messi.
Pero también entiendo a los que hacen el esfuerzo. El fútbol es pasión, y la Selección es ese amor irracional que nos une como pocos. Cada uno sabrá qué sacrificios está dispuesto a hacer.
Lo que sí tengo claro es que mientras el Mundial se vuelve cada vez más exclusivo, las figuritas siguen siendo ese pequeño lujo que nos podemos dar (aunque duela cada vez más). Es nuestra forma de conectar con ese evento que, paradójicamente, fue pensado para ser popular pero se volvió elitista.
Mi consejo como corredor: maratón de figuritas
Como buen maratonista, sé que no todas las carreras se pueden correr. A veces hay que elegir. Si el Mundial te queda lejos económicamente, armate tu propio mundial de figuritas. Juntate con amigos, organizá un torneo de trueque, hacé tu propia fiesta.
Al final, lo que importa es la pasión. Y esa, por suerte, todavía no tiene precio (aunque la FIFA esté trabajando en ponerle uno).
Y vos, ¿ya empezaste a juntar figuritas? ¿O sos de los que están ahorrando para el viaje imposible? Contame en los comentarios. ¡Nos leemos!
