¡Qué hacés, gente! Soy Alex y hoy me tomo un descanso de mis maratones para hablar de algo que nos vuelve locos a todos los argentinos: las figuritas del Mundial. Aunque mis pies suelen estar más acostumbrados a correr que a patear una pelota, la fiebre mundialista me agarra igual que a cualquiera. Y che, este año el asunto viene picante con el álbum del Mundial 2026.
El álbum más grande de la historia está por llegar
Mirá, la cosa es así. Panini ya confirmó que el lanzamiento del álbum del Mundial 2026 en Argentina será el lunes 27 de abril. ¡Ya casi está acá! Y viene con todo: será el más grande de la historia con 112 páginas y la friolera de 980 figuritas. ¿Por qué tantas? Porque este Mundial tendrá 48 selecciones, una locura total.
Lo que más me impactó es que cada paquete traerá siete figuritas en vez de las cinco de siempre, y algunos hasta vendrán con una octava de regalo. Eso sí, preparate para aflojar la billetera porque cada paquetito costará $2.000. El álbum de tapa blanda se venderá a $15.000. Yo ya estoy haciendo cuentas y, mamita, voy a tener que correr unos cuantos kilómetros extra para sponsors si quiero completarlo.

La economía detrás de la pasión: ¿Cuánto nos va a costar esta locura?
Vamos a hablar en serio un toque. Completar el álbum va a ser un deporte olímpico para el bolsillo. Según mis cálculos rápidos, si cada paquete trae 7 figuritas y necesitamos 980, estamos hablando de unos 140 paquetes como mínimo (y eso sin contar repetidas). Multipliquemos: 140 x $2.000 = $280.000. ¡Una locura! Y eso asumiendo que tenés una suerte bárbara y no te salen repetidas, cosa que sabemos que es imposible.
Pero bueno, como decía mi viejo: “la pasión no se negocia”. Y esta es una pasión que los argentinos llevamos en la sangre. Desde que tengo uso de razón, cada cuatro años es la misma historia: juntar monedas, hacer canjes con los pibes del barrio, y vivir pendiente de ese “no la tengo, no la tengo… ¡LA TENGOOOOO!”.
El ritual argentino que ni el tiempo ni los precios pueden romper
Che, pero seamos sinceros, esto va mucho más allá de un simple álbum. Es un ritual, una tradición que pasamos de generación en generación. Me acuerdo cuando era pibe, mi viejo me llevaba al kiosco de Don Roberto todos los viernes después del cole para comprar 3 o 4 paquetes. Era sagrado. Y ahora veo a los pibes de hoy haciendo lo mismo, con la misma ilusión en los ojos que teníamos nosotros.
Lo más loco es que, a pesar de la inflación y de que cada Mundial los precios se disparan, seguimos ahí, haciendo malabares con el presupuesto para completar el álbum. Es que, ¿qué argentino se resiste a tener la figurita de Messi levantando la copa? Ninguno, te lo aseguro.
El Mundial 2026 y la desigualdad económica
Pero hay algo que me puso a pensar en serio. Según un informe de Focus Market, viajar al Mundial 2026 en Estados Unidos para ver a la Selección en la fase de grupos costaría unos U$S 7.850. Estamos hablando de entradas, hospedaje, comida y traslados. Y acá viene lo heavy: un argentino necesita, en promedio, 10 sueldos completos para pagarse ese viaje. Un austríaco (uno de nuestros rivales en la fase de grupos) necesita apenas 2,8 sueldos, mientras que un argelino necesitaría unos 25 meses de sueldo. ¡Dos años laburando sin gastar un mango!

Como dijo Damián Di Pace, director de Focus Market: “La Copa tiende a concentrar público de economías desarrolladas o de altos ingresos, reforzando la desigualdad en el acceso a los grandes espectáculos deportivos globales”. Y tiene razón. El precio promedio de las entradas aumentó un 1.258% desde Estados Unidos 1994 hasta 2026. De U$S 250 a U$S 3.395. Una locura.
Las figuritas como escape accesible
Y es acá donde vuelven a entrar las figuritas. Para muchos de nosotros, completar el álbum es la forma más cercana de vivir el Mundial. No todos podemos permitirnos viajar a Estados Unidos, pero sí podemos tener a toda la Selección en nuestras manos, conocer a los jugadores de los otros países, y sentir que somos parte de la fiesta más grande del fútbol.
Aunque, siendo sincero, con los precios actuales, hasta completar el álbum se está volviendo un lujo. Pero bueno, siempre nos queda el trueque, los grupos de WhatsApp para intercambiar repetidas, y esa solidaridad futbolera que aparece cada cuatro años.
Consejos para completar el álbum sin fundir el presupuesto
Ya que estamos en el tema, les tiro algunos consejos que fui aprendiendo con los años para completar el álbum sin tener que vender un riñón:
- Organizá grupos de intercambio: Ya sea con amigos, compañeros de laburo o en grupos de Facebook. Cuanta más gente, más chances de conseguir las que te faltan.
- Comprá paquetes en cantidad: A veces los kioscos hacen descuentos si comprás varios paquetes juntos. Ahorrás unos mangos y aumentás las probabilidades.
- Evitá la ansiedad: No compres todos los paquetes de una. Espaciá las compras para que dure la emoción y para darle un respiro a tu bolsillo.
- Cuidá las figuritas: Guardá las repetidas en buen estado, porque después valen oro para los intercambios.
- Buscá las juntadas de coleccionistas: En muchas plazas y bares se organizan encuentros para intercambiar. Es la forma más rápida de avanzar cuando ya tenés muchas repetidas.
El fenómeno de las figuritas difíciles
Y hablemos de ese mito urbano que siempre vuelve: las figuritas difíciles. Esas que pareciera que Panini imprime tres nomás para todo el país. En cada Mundial hay alguna que se vuelve leyenda. Para Italia 90 era la de Caniggia, para Francia 98 la de Batistuta… ¿Cuál será la intocable de 2026? Yo apuesto a que alguna de Messi, Julián Álvarez o Enzo Fernández se va a volver imposible de conseguir.
La realidad es que Panini siempre juró y perjuró que todas las figuritas se imprimen en la misma cantidad, pero cualquiera que haya intentado completar un álbum sabe que hay algunas que parecen estar hechas de oro puro por lo difícil que es encontrarlas.

Las figuritas como inversión: ¿Mito o realidad?
Otro tema que siempre sale cuando hablamos de figuritas es si conviene guardarlas como inversión. Yo tengo un amigo que conserva álbumes completos desde España 82 y jura que algún día se va a jubilar con eso. La verdad, algunos álbumes viejos y en buen estado pueden llegar a valer buena guita, especialmente si están completos.
Por ejemplo, un álbum completo de Argentina 78 en buen estado puede llegar a costar entre $500.000 y $1.000.000 dependiendo de la conservación. ¿Vale la pena guardar el de 2026 pensando en el futuro? Y… es una apuesta a largo plazo. Si tenés espacio en casa y no necesitás la plata, puede ser una inversión interesante. Pero no esperes hacerte rico de la noche a la mañana.
El valor sentimental supera al económico
Igual, seamos sinceros, la mayoría no coleccionamos figuritas pensando en el valor económico, sino en el sentimental. Cada álbum es un pedacito de historia, un recuerdo de dónde estábamos y con quién compartimos esa etapa de nuestras vidas. Yo todavía guardo mi álbum de Francia 98, todo gastado y con manchas de chocolatada, pero es uno de mis tesoros más preciados.
Y es que las figuritas tienen ese poder mágico de conectarnos con nuestra infancia, con esa época en la que nuestra mayor preocupación era si nos iba a tocar la figurita que nos faltaba. En un mundo cada vez más digital, hay algo especial en ese ritual analógico de abrir el paquetito, oler el cartón recién impreso y sentir la emoción de descubrir qué te tocó.
Conclusión: Más que un álbum, una pasión argentina
Al final del día, las figuritas del Mundial son mucho más que un simple producto comercial. Son parte de nuestra identidad como argentinos, una tradición que pasamos de padres a hijos, un ritual que nos une como país cada cuatro años.
Así que ya sabés, a partir del 27 de abril, preparate para la locura. Guardá unos mangos, armá tu grupo de intercambio y sumergite en esta pasión que, aunque nos cueste cada vez más cara, sigue siendo una de las alegrías más simples y genuinas que tenemos.
Y vos, ¿ya estás listo para la fiebre de las figuritas? ¿Vas a intentar completar el álbum o te parece que los precios se fueron al carajo? Contame en los comentarios. Mientras tanto, yo voy a seguir corriendo para juntar la plata para mis paquetitos. ¡Nos leemos pronto!
